FLASHMAN / PRÍNCIPE FLASHMAN – George MacDonald Fraser

«Tengo tres talentos naturales: las lenguas, los caballos y la fornicación». 

Quizá el personaje de Harry Flashman necesite presentación, pero no lo creo. De todos modos y por si acaso, no hay mejor presentación que la que el propio Flashman hace de sí mismo en esa cita. Sobre las lenguas, es completamente cierto: en poco tiempo es capaz de aprender palabras, frases y desenvolverse en los esotéricos dialectos hablados en las inhóspitas tierras de la India o Afganistán. En cuanto a los caballos, pues eso: es un jinete excelente, capaz de galopar y manejar la lanza reglamentaria como si fuera una extensión de su brazo; no en vano aprendió a montar en el ejército del Imperio Británico. Y en cuanto a lo tercero, no hace falta explicarlo, ¿no? 

Harry Flashman es alto, apuesto y viril, pero tiene cara de tonto, de acuerdo con alguna opinión. Lo cual no es un demérito sino al contrario, una cualidad muy apreciada en según qué círculos. Harry Flashman es oficial del muy glorioso Imperio Británico, en el cual encuentra solaz para dar rienda suelta a sus cualidades de truhan, fullero, bribón, canalla y matón, por no mencionar sus facultades más destacadas: cobarde redomado, borrachín empedernido y mentiroso compulsivo. Todo eso es Harry Flashman, Flashy para los amigos: un antihéroe en toda regla, que se las ingenia para meterse en líos continuamente y sobrevivir a mil y una desgracias como un auténtico gentleman con la dignidad intacta. O casi. 

Flashman nació, vivió y murió inmerso en el Imperio Británico, en los lugares más recónditos donde la bandera de su Gloriosa Majestad ha llegado a hincarse, ya fuera en tierra o en la panza de algún pobre lugareño. Y a Ático de los Libros le ha parecido una buena idea rescatar las aventuras de este individuo del siglo XIX en el XXI (un pequeño baile de letras), unas décadas después de que la editorial Edhasa publicara toda la saga. De momento han salido a la luz las dos primeras novelas: Flashman (el título original es ese mismo) y Príncipe Flashman (Royal Flash en el original), que aparecieron en 1969 y 1970 respectivamente. Quedan por delante otras once hasta llegar al último título de la serie, Flashman a la conquista de Abisinia, que fue reseñado en esta santa casa en 2007 al poco de publicarse en su país, en 2005. 

Quién le iba a decir a su autor, George MacDonald Fraser, inglés de padres escoceses, que esa novelita que a sus 44 años escribió en tono burlón, cáustico y desternillante, iba a inaugurar una saga que duraría 36 años, y que seguramente habría sido más larga de no interponerse la muerte en 2008. La nueva edición de Ático de los Libros ha decidido incorporar a sus volúmenes unas páginas de introducción, encabezadas por la siguiente aclaración: 

El texto que figura a continuación lo encontraron los herederos de George MacDonald Fraser en su estudio en el año 2013. En él el autor responde a la pregunta «¿Cómo se me ocurrió la idea de Flashman?».

En ellas se revela exactamente eso: de dónde surgió la idea de crear un personaje de la calaña de Harry Flashman. No desvelaremos aquí lo que MacDonald Fraser dice en ese breve texto, pero sí explicaremos algo que a estas alturas no es ningún secreto, puesto que de hecho en la primera novela de la saga ya se indica: el origen de Flashman. 

Thomas Hughes fue un escritor inglés del siglo XIX que alcanzó cierta celebridad con una novela titulada Tom Brown’s School Days. En ella el autor relataba, con tintes autobiográficos, las vivencias del protagonista en la Rugby School, donde Hughes estudió. En la obra se menciona a un matón de escuela, un alumno llamado Flashman, que es expulsado por emborracharse. MacDonald Fraser repescó a ese bravucón de patio de colegio y lo convirtió en el protagonista de esa primera novela, Flashman, y luego de la segunda, y de la tercera… Para ello Fraser utilizó el socorrido recurso del «manuscrito encontrado»: dijo haber llegado a sus manos una obra titulada Los papeles de Flashman, en la que un tal Harry Flashman relata su vida y milagros. De modo que Flashman es, como diríamos hoy en día, un spin-off de la obra de Thomas Hughes.  

Las aventuras de Harry Flashman transcurren parejas a las del Imperio Británico: en la primera entrega el ínclito sinvergüenza viaja a Afganistán, y en la siguiente lo hace a Alemania e incluso conocerá a un joven Otto von Bismarck. Hay que decir que la ambientación histórica de las novelas es excelente, aparecen numerosos personajes reales y las correrías de Flashman están perfectamente encajadas en los diversos sucesos en los que se vio envuelto el glorioso ejército británico durante el siglo XIX. Sin ir más lejos, la historia de la novela Flashman está inmersa en la guerra entre el Imperio Británico y el emir de Afganistán, entre 1839 y 1842. 

No queda sino disfrutar, de nuevo o por primera vez, con el golfo y granuja Harry Flashman y prepararse para reír. A ver si Ático de los Libros continúa publicando las aventuras de este hijo de la Gran Bretaña. 

***** 

George MacDonald Fraser, Flashman, traducción de María Antonia Menini. Barcelona, Ático de los Libros, 2025, 365 páginas. 

George MacDonald Fraser, Príncipe Flashman, traducción de Ana Herrera. Barcelona, Ático de los Libros, 2025, 336 páginas. 

9 Comentarios

  1. Flashman, Flashy para los amigos, es uno de los personajes icónicos de la literatura universal. Vale la pena leerlos todos, los trece tomos. Algunos son mejores que otros pero a mi me encantan de cualquier manera. Es de enhorabuena que Ático de los libros haya vuelto a reeditar los libros de George MacDonald Fraser que antes pertenecían a Edhasa (yo tengo los trece en en la edición de tapa dura canónica) y que además haya vuelto a incluir las portadas originales anglosajonas que son geniales, no como las que decoraban las de la anterior editorial ya mencionada.

    Aun así veo en esta nueva reedición un punto en contra, y es que no hayan respetado el titulo original del segundo tomo: Roya Flash, y que hayan puesto otro distinto. A ver que hacen con el tercero que se llama Flashman y señora. Y por cierto, si alguien le interesa, se hizo una película de él en 1975 titulada Royal Flash, y que en el mundo hispano se puede encontrar también como El cobarde heroico. En ella Malcolm McDowell hace de maravilla de Flashy, tanto que cada vez que releo alguno de los trece tomos siempre le pongo la cara de ese actor.

    Enhorabuena por la reseña ;-)

  2. Sublime representación de los valores victorianos en su plenitud aristocrática.

  3. Curiosas cubiertas, estilo Pulp sino me equivoco.

  4. Sí, podriamos decir que de un estilo más cómico que pega con la personalidad del protagonista. Las de Edhasa eran muy sosas de sombreros simbólicos y grabados de fondo ad hoc.

  5. Sí, a mí también me gustan más estas cubiertas, que son las originales, en efecto.

  6. Demasiada golfería con suerte. Pero sí es cierto que el marco
    histórico es muy bueno. Yo no pasé del segundo o el tercero, pero es todo un personaje: es un truhán, es un señor.

  7. Y un gran especialista en lenguas extranjeras. No se nos tiene que olvidar. Es curioso que a pesar de ser un cobardón, un mujeriego,y un oportunista, llama la atención que cuando va a un país extranjero una de las primeras cosas que hace es aprender el idioma del lugar frente a sus correlegionarios victorianos que les parece una bajeza hacerlo. Por ejemplo, cuando entra en la India y posteriormente en Afganistán lo primero que hace, aunque sea con el proposito de ligar, es aprender el idioma, cosa que le salva muchas veces la vida.

  8. ¡Qué grandes recuerdos de las novelas de Flashman!, creo recordar haberme leído las cinco primeras, lástima que sea tan difícil seguir la colección. Un personaje singular que, sin embargo, hace más fácil la narración y la inmersión en ese mundo victoriano y colonial que tantas veces hemos visto en las películas de época; sin duda muy recomendable.
    Ya podría algún novelista español adaptar el estilo a la novela histórica española, que muchas veces peca de exceso de seriedad.

  9. Yo así, a bote pronto, te recomiendo las novelas de Joaquín Borrell, como La esclava azul, La bahía del ultimo aliento, El escribano del secreto, entre otras; o por ejemplo La conjura de los sabios de un tal Luis Villalón que me dicen escribe bastante bien XD

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