Es difícil imaginar todo lo que acontecimientos tan cataclísmicos como la llegada de los nazis al poder y su carga de atroces consecuencias, desde la instauración de la dictadura nazi hasta la Segunda Guerra Mundial, deben a cuchicheos, venganzas personales e intrigas de trastienda, fomentadas por personajes serviles y sin interés, que jugaban a la política de altura, henchidos de sí mismos, hipno...[Leer más]
«Si he podido aportar algo a las matemáticas es por lo difíciles que me han parecido siempre. Todo lo que leía o lo que me contaban se antojaba imposible de entender. Entonces me preguntaba si no podría simplificarse de algún modo… ¡y la mayoría de las veces así era!». Ya es toda una tradición consolidada en esta casa (me temo que la culpa es de un servidor) la de comentar y reseñar libros ...[Leer más]
—Dime, José, ¿cuántos crees que hemos visto pasar desde 1804? —¡Ohl No sé, señor Gulden; lo menos cuatrocientos o quinientos mil. —Sí; lo menos — añadía—. ¿Y cuántos has visto volver? El emperador Napoleón Bonaparte dirige sus ejércitos por toda Europa, y Francia exige más y más hombres para sumar a sus regimientos. Y es que la sombra de las Pirámides, el Sol de Austerlitz, las glorias de Jena, Au...[Leer más]
Mi pregunta es, por tanto, la siguiente: ¿qué función cumple la violencia en los textos en los que el monoteísmo bíblico relata y rememora su propia formación, así como su victoria? Se advertirá que no pregunto “¿por qué el monoteísmo se impuso de manera tan violenta?”, sino “¿por qué su victoria es presentada y rememorada en el lenguaje de la violencia?” Partimos de la premisa siguiente: ningún t...[Leer más]