Una novela histórica magníficamente ambientada. Los hijos de la sal destaca por su capacidad para sumergirte en la Cartagena del siglo XVIII con una atmósfera muy lograda y llena de matices. La narración es fluida, cuidada y envolvente, haciendo que la historia avance con naturalidad y mantenga el interés en todo momento. Una lectura muy sólida, bien documentada y contada con sensibilidad. 9,5/10.