Conquisté la ciudad. Abatí a 800 tropas de combate con la espada y les corté la cabeza. Capturé vivos a muchos soldados. Al resto los quemé. Me llevé valiosos tributos. Levanté un montículo de hombres vivos y de cabezas ante su puerta. Empalé en estacas a 700 soldados ante su puerta. Arrasé, destruí y convertí la ciudad en una colina de escombros. Quemé a sus muchachos y muchachas adolescentes. As...[Leer más]
Una vez se hicieron con el control de la ciudad, no tuvieron ninguna consideración con nadie, y mataron a los que destacaban por su riqueza, linaje o reputación, con el fin de quitarse de encima el miedo y de arrebatarles las riquezas. Y en poco tiempo acabaron al menos con 1.500. Aristóteles, Constitución de los atenienses, 35,4. «No mucho después de estos acontecimientos» es la conocida frase co...[Leer más]
Ni siquiera podía permitirse tener miedo. Patch sintió el roce de una mano. Dio un respingo. No estaba solo. Thriller habemus. Pero no, esta novela en realidad no es un thriller. Da igual, dejemos a un lado las etiquetas. De hecho y ya puestos, dejemos a un lado unas cuantas cosas más: preparémonos para suspender los sentidos, ajustar las válvulas lectoras a lo que requiere este tipo de novelas, n...[Leer más]
«Ciertamente he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus opresores, pues he conocido sus sufrimientos. Yo he descendido para librarlos de la mano de los egipcios y para sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y amplia, una tierra que fluye leche y miel, al lugar de los cananeos, heteos, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos». Éxodo 3:8. Esa miste...[Leer más]
Ese es el objetivo de todo este asunto. No saldremos de esta isla. Ninguno de nosotros saldrá de aquí. Este es el final. ¿Me comprenden? ¡El final! Cuando en 1939 publicó Ten Little Niggers, Agatha Mary Clarissa Miller, con 49 años y tras casi veinte dedicados a la escritura, ya era una escritora más que conocida: en el género policíaco el nombre de Agatha Christie se asociaba a cerca de 25 título...[Leer más]
«Entonces, ¿por qué te preocupas y prefieres mostrarte asustado? ¿Por qué no das un paso al frente y proclamas que estás en paz con todo el mundo, al margen de lo que hagan, y que te divierten especialmente todas aquellas personas que creen que te hacen daño?: “esos esclavos no saben ni quién soy ni dónde residen mi bondad y mi maldad. No tienen acceso a lo mío”». Arriano, Disertaciones, IV 5, 24....[Leer más]
La bruja: hereje y anarquista […] una criatura maligna, una plaga social y un parásito; devota de un credo detestable y obsceno […], blasfema […], abortista; oscura consejera de lascivas damas de alta sociedad y caballeros adúlteros, ministro del vicio y de la inconcebible corrupción […], anarquista. Montague Summers, The History of Witchcraft, Londres, 1926. Hablar de brujas (y brujos), de hechiz...[Leer más]