La puntuación: 5. Lo mejor: La trama en sí, la ambientación en la España de la guerra de la independencia. Lo menos bueno: Las decisiones narrativas que lastran el ritmo y el tono poco natural, que dificultan la lectura. Los hijos de la sal es una novela ambientada en la Guerra de Independencia española y protagonizada por Ricardo, un niño mestizo que queda huérfano por culpa de un terrible asesin...[Leer más]
A mediados del siglo XVII el ambiente en Inglaterra estaba bastante tenso, con trazas de acabar en una guerra civil. Tras once años de gobierno absolutista ejercido por el rey Carlos I (1600- 1649), este representante de la casa Estuardo se había hecho muy impopular no solo ante el Parlamento, que había clausurado en 1629, sino también entre la sociedad. Había tenido, de la misma manera, tensiones...[Leer más]
Soldados de Salamina es uno de esos libros que casi todo el mundo «ha leído», aunque no todos lo hayan leído del mismo modo. Para algunos es una gran novela; para otros, un ejercicio de equidistancia moral; para muchos, el punto de inflexión de la narrativa española contemporánea sobre la Guerra Civil. Y probablemente sea un poco de todo eso… y alguna cosa más. Cercas escribió una novela breve, en...[Leer más]
Gertrude está encantada y esperanzada. “Vamos a hacer de Bagdad un próspero centro de civilización árabe, estoy segura. Vamos a devolverle su pasada grandeza”. Mientras tenía lugar la Primera Guerra Mundial, y en realidad desde mucho antes y durante algunos años después, la zona comprendida por las regiones bañadas por los ríos Tigris y Éufrates fue especialmente conflictiva. Los intereses del imp...[Leer más]
Y así, proseguí con mi vida, con todo lo bueno y lo malo: peleas y reconciliaciones, borracheras y amores, duelos y caricias, terribles broncas y soledades no menos crueles. Me pegué y pinté, me reí y maldije a raudales, fui de cama en cama y de calabozo en calabozo. Me granjeé el doble de enemigos que de amigos. Hay novelas que se leen con una mezcla de deleite y asombro: gustan, se disfrutan y a...[Leer más]
Roma, al final de la República, era un estado en franca descomposición. Un juguete en manos de codiciosos senadores y generales salva patrias que tras años de guerras intestinas habían terminado por roer sus raíces sin ningún pudor. Y a eso, de la misma manera, habría que sumar que la República era ya un sistema desfasado, bueno en otros tiempos pero que se quedaba pequeño para una Roma que por en...[Leer más]
Estamos en el amanecer sombrío de la historia, ante la humanidad se abre un inimaginable abismo de tiempo; 8.000, quizá 10.000 millones de años de vida humana en la Tierra… Para esa gente, nosotros, con nuestras guerras, nuestra tuberculosis, nuestro fascismo, nuestras cámaras de gas, seremos unas criaturas tan incomprensibles como lo son para nosotros los trilobites y los amonites del Silúr...[Leer más]
No quiero hacer un daño irreparable a su vida. Me queda todavía el suficiente entendimiento racional para suplicarle –a despecho de mis deseos, de mi esperanza, de mi sincero amor– que piense antes y después. Si mediante alguna clase de invención se puede hacer satisfactoriamente, de suerte que después pueda usted vivir como quiere, en ese caso, si eso es posible, no es cosa para escribir. No hay ...[Leer más]
Hay novelas que uno no lee: las atraviesa. Ben-Hur es una de ellas. No tanto por su densidad literaria —que la tiene— como por su condición de artefacto cultural total, de esos que acaban siendo más grandes que su autor, que su época y, en cierto modo, que sus propias páginas. Leer hoy Ben-Hur supone enfrentarse a una obra que ha sido cine, icono religioso, espectáculo popular y, paradójicamente, ...[Leer más]
—Dime, José, ¿cuántos crees que hemos visto pasar desde 1804? —¡Ohl No sé, señor Gulden; lo menos cuatrocientos o quinientos mil. —Sí; lo menos — añadía—. ¿Y cuántos has visto volver? El emperador Napoleón Bonaparte dirige sus ejércitos por toda Europa, y Francia exige más y más hombres para sumar a sus regimientos. Y es que la sombra de las Pirámides, el Sol de Austerlitz, las glorias de Jena, Au...[Leer más]
Año 1943. Phyllis McLaughlin, Jill Pitts Knappenberger y Helen Anderson se alistan en el Cuerpo de Clubmobiles de la Cruz Roja Americana. Tras su formación e instrucción viajan a Inglaterra y se les hace responsable del camión Cheyenne, un GMC de dos toneladas y media en el que se ha añadido una cocina con todo lo necesario para hacer café y donuts con los que surtir a los pilotos y soldados que l...[Leer más]
Uno de los periodos históricos de época contemporánea que más me ha interesado en los últimos años ha sido el acontecido tras la IGM en la península de Anatolia, territorio del Imperio otomano que, tras su derrota en la Gran Guerra, sufrió la invasión de Grecia y sus aliados y la caída del sultán, acogiendo en sus tierras y costas una serie de debacles humanitarias y terribles carnicerías en una g...[Leer más]