Es difícil imaginar todo lo que acontecimientos tan cataclísmicos como la llegada de los nazis al poder y su carga de atroces consecuencias, desde la instauración de la dictadura nazi hasta la Segunda Guerra Mundial, deben a cuchicheos, venganzas personales e intrigas de trastienda, fomentadas por personajes serviles y sin interés, que jugaban a la política de altura, henchidos de sí mismos, hipno...[Leer más]
«Si he podido aportar algo a las matemáticas es por lo difíciles que me han parecido siempre. Todo lo que leía o lo que me contaban se antojaba imposible de entender. Entonces me preguntaba si no podría simplificarse de algún modo… ¡y la mayoría de las veces así era!». Ya es toda una tradición consolidada en esta casa (me temo que la culpa es de un servidor) la de comentar y reseñar libros ...[Leer más]
—Dime, José, ¿cuántos crees que hemos visto pasar desde 1804? —¡Ohl No sé, señor Gulden; lo menos cuatrocientos o quinientos mil. —Sí; lo menos — añadía—. ¿Y cuántos has visto volver? El emperador Napoleón Bonaparte dirige sus ejércitos por toda Europa, y Francia exige más y más hombres para sumar a sus regimientos. Y es que la sombra de las Pirámides, el Sol de Austerlitz, las glorias de Jena, Au...[Leer más]
Mi pregunta es, por tanto, la siguiente: ¿qué función cumple la violencia en los textos en los que el monoteísmo bíblico relata y rememora su propia formación, así como su victoria? Se advertirá que no pregunto “¿por qué el monoteísmo se impuso de manera tan violenta?”, sino “¿por qué su victoria es presentada y rememorada en el lenguaje de la violencia?” Partimos de la premisa siguiente: ningún t...[Leer más]
Arquitecto de oficio, Jean-Claude Golvin es autor de ocho libros, en colaboración con varios arqueólogos, en los que se plantea «evocar» en el lector la imagen de lugares de los que existen algunas ruinas (en el mejor de los casos) o sobre los cuales han surgido ciudades medievales y modernas. En Desperta Ferro Ediciones se han publicado seis de sus libros y, tras quedar uno fascinado con su lectu...[Leer más]
Conquisté la ciudad. Abatí a 800 tropas de combate con la espada y les corté la cabeza. Capturé vivos a muchos soldados. Al resto los quemé. Me llevé valiosos tributos. Levanté un montículo de hombres vivos y de cabezas ante su puerta. Empalé en estacas a 700 soldados ante su puerta. Arrasé, destruí y convertí la ciudad en una colina de escombros. Quemé a sus muchachos y muchachas adolescentes. As...[Leer más]
En verdad el siglo XIX en la historia de España es una etapa bastante dilatada. Y no es para menos: ¿qué país o región del planeta puede enorgullecerse de tener una centuria que comienza con una guerra de independencia, varios reinados y constituciones, pronunciamientos día sí y día también, una efímera república, alternancias políticas y que, además, culmine con el desmoronamiento de un imperio g...[Leer más]
Una vez se hicieron con el control de la ciudad, no tuvieron ninguna consideración con nadie, y mataron a los que destacaban por su riqueza, linaje o reputación, con el fin de quitarse de encima el miedo y de arrebatarles las riquezas. Y en poco tiempo acabaron al menos con 1.500. Aristóteles, Constitución de los atenienses, 35,4. «No mucho después de estos acontecimientos» es la conocida frase co...[Leer más]
Leer a Kurt Vonnegut es como recibir un mazazo envuelto en terciopelo: te ríes mientras te dejan medio deprimido sobre la especie humana, y luego te preguntas si deberías llorar, reír o ambas cosas a la vez. Matadero 5 (1969) y Hocus Pocus (1990) lo demuestran: Billy Pilgrim y Eugene Debs Hartke son veteranos que no odian a los soldados, sino al horror de la guerra y a cómo convierte a los hombres...[Leer más]
Año 1943. Phyllis McLaughlin, Jill Pitts Knappenberger y Helen Anderson se alistan en el Cuerpo de Clubmobiles de la Cruz Roja Americana. Tras su formación e instrucción viajan a Inglaterra y se les hace responsable del camión Cheyenne, un GMC de dos toneladas y media en el que se ha añadido una cocina con todo lo necesario para hacer café y donuts con los que surtir a los pilotos y soldados que l...[Leer más]
Me gustan los relojes de arena, los mapas, la tipografía del siglo XVIII, las etimologías, el sabor del café y la prosa de Stevenson. Jorge Luis Borges Para disfrutar de El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde debemos trasladarnos en el tiempo a 1885 e imaginar, aunque sea difícil, que nunca hemos oído hablar de estos personajes cuyos nombres aparecen en el título. Estamos en la Inglaterra Victo...[Leer más]
Ni siquiera podía permitirse tener miedo. Patch sintió el roce de una mano. Dio un respingo. No estaba solo. Thriller habemus. Pero no, esta novela en realidad no es un thriller. Da igual, dejemos a un lado las etiquetas. De hecho y ya puestos, dejemos a un lado unas cuantas cosas más: preparémonos para suspender los sentidos, ajustar las válvulas lectoras a lo que requiere este tipo de novelas, n...[Leer más]